16.10.07

Hipocresía


La noticia del sacerdote gay italiano al que el Papa ha expulsado del Vaticano es una más acerca de la iglesia que nos ha tocado vivir. Sin embargo, reunidas en sesión extraordinaria, las chicas de la LLP han mostrado su disconformidad con un colectivo gay de Roma que ha querido mostrar su apoyo al susodicho cura, que, en plan testimonio secreto, reconoció su homosexualidad en el canal de TV “La 7”, con la voz distorsionada y el rostro cubierto (a pesar de lo cual, diantres, lo reconocieron).
A ver si nos entendemos, han dicho las de la LLP: un cura gay en la iglesia católica está prohibido, como lo está aparcar en doble fila, destrozar el mobiliario urbano o asesinar a tu vecino porque tiene la tele muy alta (de sonido, no de altura física, a mí como si la quiere tener el el techo). Una sabe que si aparca en un vado o si asesina a alguien puede que la pesquen y la condenen.
Pues lo de ser gay en la iglesia católica es lo mismo. Las de la LLP han declarado convencidas respecto al cura: no haberse hecho cura. Lo que no puede ser es que ahora un colectivo gay se vuelque en este sacerdote que durante años ha predicado y condenado la homosexualidad y probablemente aseguraba que podía curarse, mientras él… mientras él la ejercía. Eso es el colmo de la hipocresía.
Así que mejor que los colectivos se dediquen a los que realmente necesitan su apoyo y no a aquellos que han querido vivir del cuento aunque, eso sí, les darán más publicidad que una manifestación de gays el viernes santo.

10.10.07

Presentación


Aquí os dejo la foto de la última reunión, con las novedades, de mis diminutas amigas y amigos, aquellos que pueblan los rincones de mi piso. Un piso que no, no es como el afamado hotel gay de Barcelona que abre ahora otro establecimiento en el barrio de San Telmo, de Buenos Aires (mi Buenos Aires querido, cuando yo te vuelva a ver....), haciendo bueno aquello de que los gays, con dinero, entran mejor. Y como parece ser que lo tienen, y mucho, pues hay que abrirles las puertas -y otras zonas menos aptas- a todo lo que quieran. No tengo nada en contra de ellos, si no es su indiferencia natural con respecto a las lesbianas. No hablo por hablar, hay una revista de tíos, GAY BARCELONA, que sin venir a cuento ni avisar a sus autoras, a las que, por cierto, todavía no ha pagado, ha eliminado de un plumazo, nunca mejor dicho, la única página que dedicaba a las lesbianas.
Volvamos a lo del money. Como tienen billetes -no todos, ya lo sé, pero es que los que no tienen no son homosexuales ni gays sino, como diche el chiste, maricones- les abren las puertas a las revistas gratuitas, que, sin ser de grandes contenidos, sí que contienen mucha publicidad, mientras que las de chicas, como Sales, por ejemplo, la única mundial de nuestro país, tiene ciertos problemas para encontrar quien se anuncie y mantenerse en la cartelera.


En fin, ahí dejo la queja del día. Que estoy un poco harta.
Ah, hoy me sie
nto Wecandoit (por cierto, ¿qué le estará diciendo en la foto a Jack Kerouac).