Me parece tan interesante lo que cuenta una de las responsables de la ONG IDHigual, que lo he recortado de los comentarios para trasladarlo a primera plana. es en referencia a los Puntos Solidarios que encontraréis en la librería Cómplices y que forman parte de una campaña destinada a la alfabetizacción de mujeres en Camerún.
Simplemente ofreceré dos datos combinados y una ecuación simple:
[1] De las casi 800 millones de personas analfabetas del mundo el 75% son mujeres y de las casi 2.000 millones de personas pobres del mundo el 75% vuelven a ser mujeres.
[2] Un Punto de libro (que cuesta 1€) permite a una mujer asistir durante una semana a un curso de alfabetización que le ayudará a realizarse como persona, escoger su destino y salir de la pobreza.
Es así de sencillo: Colaborar en su formación es colaborar en su libertad.
El día en que nos encontremos a gusto en un ambiente vital que consagra el aborto como «derecho» habremos dejado de merecer el calificativo de humanos; porque simplemente habremos dimitido de la razón, que es -según nos enseñaba Aristóteles- capacidad de discernimiento sobre lo que es justo y lo que es injusto. (...) Cuando el aborto se acepta como una conquista de la libertad o del progreso, cuando se niega o restringe el derecho a la vida de las generaciones venideras, nuestra propia condición humana se debilita hasta perecer; y entonces nos convertimos, irrevocablemente, en esos nadadores a favor de la corriente que, sin advertirlo, aceptan su propia muerte con tal de no bracear. Porque muertos están quienes por cobardía, por estolidez, por conformidad con las ideas establecidas defienden el aborto; y también quienes con su silencio o indiferencia lo amparan, quienes con su anuencia sorda respiran sus miasmas, fingiendo que no les contagian.
-Qué listo es Juan Manuel de Prada. Se nota que tiene estudios. -Y abusa de su poder desde la soberbia y utiliza las palabras para deslumbrar- apunta Virginia. -Sí, es intelectualmente superior. Si hasta menciona a Aristóteles... -Vaya filósofo para mencionar. ¿No era un poco misógino? -Es que Prada... Y, además, está poseído por la ideología de los radicales antiabortistas que le han encontrado gusto al papel de víctimas... Y va de humanista. Qué desperdicio. Con lo bien que escribe... -dice Rose the Riveter. -¡Qué sabrán ellos! -Eso, qué sabrán.
La LLP está sorprendida. Las palabras del artículo de Juan Manuel Prada casi las convierten. Sin embargo la mención de Aristóteles y del término holocausto para referirse a la práctica del aborto... -A fin de cuentas- se explica Leela, el nuevo fichaje futurista de la LLP- 'holocausto' es un término asociado al nazismo, que buscaba, igual que todas las dictaduras, controlar el comportamiento social de todos los individuos. Sin dejarles libertad de elección. Se metían hasta en tu casa. -Eso es lo que quieren todos estos del foro de la familia y Prada, que jamás podrá abortar. -Nunca se sabe. La LLP no quiere hacer más comentarios. Le aburre el tema. -Es que -insiste Leela- no tiene que ver con la cobardía ni con la estolidez o con la conformidad. Tiene que ver con otras cosas más simples. Porque hay niñas que no quieren ser madres. Y mujeres que no pueden. O eligen no ser madres. Tiene que ver con la maldita idea de que la mujer siempre tiene que ser madre. Y negarse a ese sacrificio o esa quintaesencia vital (según con quien hables) es considerado, por la sociedad tribádica y paternalista en la que vivimos, un gesto de perversión, porque según los radicales, pervierte el supuesto orden natural de la vida. Que es arbritrario y nada divino, por cierto. Y no piensan que hay niña y niños, ya fuera, extraídos del útero materno que, sin saber tanta filosofía como el señor Prada, se mueren de hambre. Y por ellos, en Madrid, el 16 de octubre, se manifestaron 12.000 personas. Y de ellas no habla nadie. Tampoco de una ONG que se mueve contra la pobreza y defiende la educación como arma necesaria para luchar contra ella. IDHigual. Por cierto, que en Cómplices hay puntos de libro solidarios de esta ONG a 1 euro. Lo que recauden está destinado a la alfabetización de 500 mujeres, de 18 a 55 años, en una zona rural de Camerún.
Datos, datos y más datos. O cifras, cifras y más cifras. Una auténtica resaca de números nos ha dejado la supermanicatólica del sábado pasado en Madrid. Sí, ésa que quería demostrar la oposición a la reforma de la ley del aborto y ya, de paso, al aborto y a todo, en general. Esa en la que los y la fans del Bebé Aído –sin ánimo de lucro, sin ñanimo de lucro– se han reunido con sus polos bien planchados y sus jerseys de marca colgado al cuello y anudados por las mangas, así, como desordenadas, y sus pendientes de perla y sus modales de niños y niñas bien (que por las noches hacen maldades y salen de caza como os parabolanos, bajo el manto oscuro y anónimo de las horas siniestras del día).
Fotos del Manifestómetro
Bueno, todos esos que han gritado consignas medievales y que propugnan el caos y la ignorancia antes que la conciencia y la solidaridad. Esos que caminaban despacio y seseando detrás de los abdominales de Mr. Abominable, mientras en Barcelona se preparaba una manifestación contra la pobreza y en el mercado de la Concepción de la ciudad condal se recogían alimentos para los que viven bajo el umbral de la pobreza. Qué contrastes. Me pregunto con quién estaría Dios. Todos esos deberían saber que sus cabecillas mienten. Será que son de letras. Pero en el tema de las cifras y los datos, se pierden por culpa de la soberbia.
Dice la web del Manifestómetro que los datos ofrecidos por la organización (el Foro de la Familia) y la Comunidad de Madrid, respecto a la cifra de asistentes a la manifestación, son falsos. Y que en lugar de 2 millones, como dijo la organización o 1 millón, com o corrigió la Comunidad de Madrid, eran en realidad un total de entre 48.530 y 72.795 personas. Las pruebas de esta afirmación están perfectamente desglosadas y explicadas en: http://manifestometro.blogspot.com/2009/10/manifestacion-171009-recuento.html