"Las lesbianas reaccionan a ciertos olores corporales de una forma similar a la de los hombres heterosexuales y distinta de la de las mujeres heterosexuales".

Supernena se dio cuenta y le preguntó si se había atragantado o si se encontraba mal.
-No. Es esto... -respondió Sexy Sara acercándole el diario.
Supernena apartó la taza de café y empezó a leer por donde le señaló Sara con sus delicados dedos.
Al acabar, cerró el periódico, se levantó sin soltarlo, se dirigio hasta la ventana del salón. La abrió y lanzó al aire el diario, que se abrió como una gaviota histérica y ruidosa.
-No te preocupes, Sara. Como siempre se equivocan y lo ven todo al revés. En realidad son los hombres heterosexuales los que reaccionan a ciertos olores como las lesbianas. Son ellos los que han copiado genéticamente nuestra forma de oler, de amar, de escribir y hasta de cocinar.
Después, Supernena se acercó a Sexy Sara, se inclinó y la besó en los labios. Por segunda vez aquella mañana, Sexy Sara se ruborizó
