Todo eso es cierto. Aunque pisar el mismo asfalto que pisó Marlene Dietrich, recorrer sus
avenidas ex soviéticas, evocar a Brooklyn o el East Village, reflexionar in situ en el primer cementerio judío que tuvo la ciudad en 1672, viajar en su extenso metro, recorrer el museu gay del Kreuzberg, saborear cocina de fusión asiática en Prenzlauerberg o cruzar la puerta de Brandemburgo (ex frontera del Este y el Oeste) es la mejor manera de aprehender desde los talones hasta el último cabello de nuestra cabeza, todas sus historias, que son una. La de Europa.

Indispensable
Comer la típica salchicha currywurst en el Curry Wurst 36, barrio de Kreuzberg. Cuenta la leyenda que el currywurst fue inventado por Herta Heuwer mientras estaba en su puesto callejero de la esquina de Kaiser-Friedrich Strasse en Berlín-Charlottenburg. El 4 de septiembre de 1949, la mujer estaba algo aburrida y empezó a mezclar ingr

(continuará, dadme tiempo)