La LLP ha recibido de parte de Grizzly Adams, un observador nato, el siguiente spot de una emisora llamada Intereconomía, un ejemplo más de lo terrible que puede llegar a ser todo. Y es que no entiendo que a los heteros (a algunos) les cueste tanto aceptar una celebración como el día del Orgullo. Dicen que a ver si ellos están todo el día diciendo que son heteros y reivindicándose...
Yo les digo (en plan parábola) que sí, que en todos y cada uno de sus gestos diarios, cuando se depiertan, desayunan, cgen el metro o el bus, dejan a los niños en el cole, fuman y dejan de fumar, vuelven a desayunar, hablan, trabajan y comentan las cosas de la vida y de los diarios, cuando almuerzan, cenan, duermen, celebran sus cumpleaños y ven la tele, siempre están haciendo apología de la heterosexualidad como única situación normal y correcta en nuestras vidas.
Por eso seguimos necesitando un día, al menos uno, dedicado al Orgullo lesbiano y gay. A ver si no aguantan también las manifestaciones del foro de la familia, los destrozos de las hordas futboleras y otras exhibiciones públicas considerándolas normales. Y hasta simpáticas. Qué gracia. Je, je.