3.6.10

Mi bestiario de lesbianas emprendedoras: Alesway

Carmen y Lorena, creadoras de Alesway:
"Las lesbianas necesitamos una etiqueta que nos enorgullezca"



Todo en esta vida suele tener una cara y una cruz: las personas, las situaciones, los sueños y también los días. Sí, los días, que tienen una mañana y una noche. Y como de la noche ya hemos hablado con Judith, una de las responsables de Nextown, la pregunta que la LLP se plantea ahora es: ¿qué ocurre con las lesbianas cuando el sol empieza a desdibujar la noche y a ponerle cara a tu nueva compañera de cama o a iluminar las sombras sinuosas de un valle o a pintar los adoquines de esa callejuela en la que has perdido las llaves o a calentar las rocas huecas de aquella cala de Formentera? ¿Qué pasa cuando el reloj marca las 10 de la mañana, por ejemplo? ¿No hay vida para las lesbianas?

La respuesta nos llega desde Valencia, donde Carmen G. Hernández y Lorena Navarro, fundadoras de Alesway en febrero de 2009, están convencidas de que hay vida lésbica más allá de la noche. Tal es su entusiasmo y profesionalidad que en un año ya han conquistado el premio Jennifer Quiles, en la categoría Alianza, del área de políticas lésbicas de la Federación Estatal de LGBT.

-¿Qué es Alesway?

-Alesway es un proyecto en el que organizamos actividades de ocio diurnas para mujeres lesbianas y bisexuales, actividades con perspectiva saludable, de crecimiento personal, en pequeños grupos y de calidad.

-Sois la otra cara de la noche, pero ¿no es un poco extraño reivindicar la diurnidad?

-Bueno, sí, digamos que Alesway es ‘la otra cara de la noche’… Pero también incluye cenas y fiestas, aunque es cierto que se centra en actividades diurnas.

-Si la lesbiana no es un ave nocturna, no puede hacer nada…

-En Valencia, además, ahora va asociado a que en los locales la mayor parte del público son chicas muy jóvenes y (risas) te sientes un poco fuera de lugar. Carmen y yo vimos que si el fin de semana quieres hacer algo diferente sin dejar de relacionarte con gente, lo tenías muy difícil. Hay un vacío enorme. Y no es que estemos en contra del ambiente. No lo estamos, porque pretendemos ser un complemento. Y lograr que las mujeres tengan una red de gente con la que poder contactar. De alguna manera estamos cumpliendo una labor social. Piensa que nosotras venimos de los social, no del mundo empresarial.

-Hay vocación social, entonces...

-Sí. De hecho se trata de tener amigas, de tener una red que es algo fundamental. A Alesway llegan mujeres que viven su primer contacto con lesbianas. Es un momento importante y tienen que estar tranquilas, sin presiones. Y es que a veces en el activismo caemos en el error de comportarnos como un predicador. Y nos cuesta respetar los procesos. En Alesway todo es tranquilo. Cuando lo creamos, al principio, pensamos que vendrían siempre mujeres diferentes, pero muchas repiten y eso te permite ver cómo van cambiando.

-También tenéis Lesfriends.

-Sí. Lesfriends es una red social, gratuita y es un punto de encuentro alrededor del ocio y la cultura, el deporte… Hoy en día hay casi 1.000 mujeres apuntadas. Y también tenemos el Club Alesway, que es un club de ocio alrededor de Alesway y de un estilo de ver y entender el ocio. Es un lugar de encuentro que, además, te permite tener descuentos especiales.

-Se ve que hay pocos espacios de socialización para las lesbianas.

-Desde el activismo nos dimos cuenta de que ya no es se trata de pedir más políticas. Cuando ya tienes las leyesa tu favor, no puedes pedir más. Hay algo que falla y que tiene que ver con nosotras, con las lesbianas, Tú ves a los gays y van diez años por delante. Lo que nos pasa a nosotras no es tanto una cuestión externa, de fuera, sino que es algo nuestro. Tenemos que ‘empoderarnos’, conocernos, tener redes en las que apoyarte para salir del armario y trabajar la autoestima para llegar al de sentir mucho orgullo.

-Así seríamos más visibles, ¿no?

-Nosotras venimos de grandes ciudades, pero si te vas a pueblos pequeños o ciudades pequeñas… se vive fatal. La gente tiene miedo a ser visible todavía. Incluso ahora que tenemos cierta visibilidad, en las grandes ciudades seguimos siendo un poco invisibles porque sales a la calle y no tienes tiendas, ni bares… No existimos como mercado.

-Y si no existes como mercado no existes, ¿no?

-Es así. Al principio cuando explicábamos nuetsro proyecto a la gente se quedaba sorprendida y se mostraba incrédula. Es como querer vivir de Casper y su familia. De hecho la razón de fondo de por la que existe Alesway surge de una pregunta que nos planteamos: qué podemos hacer para que de aquí a diez años o los que sean podamos ser más visibles. Llegamos a la conclusión de que a través de campañas de organizaciones e instituciones se pueden hacer cosas, pero lo que necesitamos nosotras es, insisto, ‘empoderarnos’. Tener una autoestima fuerte y poderosa.

-Y referentes…

-Antes buscábamos referentes en la literatura, en el cine, en la Historia, porque no teníamos. Hoy enciendes la tele y tienes L Word o la lesbiana de turno de las series. Por ahí está cambiando algo.

-En contrapartida se conoce menos la historia de las lesbianas…

-Sí, porque ya no hay que buscarlos. Nosotras teníamos referentes negativos y por eso buscábamos alguno que fuera positivo. Sólo así podemos sentir el orgullo de ser quienes somos.

-¿Cuál es la actividad de más éxito que habéis organizado?

-Una de piragua que hicimos el año pasado. Pero tenemos muchas: escapadas de fin de semana, de acción, de deporte, de actividad urbana, cultural, familiar…

-¿Cómo planteáis al hotel o al organizador de actividades que sois un grupo de lesbianas?

-Muchas veces lo comentamos antes de contratarlo para ver la reacción de la gente. Ni con las actividades ni con el alojamiento hemos tenido problemas. Sí, en cambio, con otros sectores. El año pasado tuvimos problemas con el portal Atrápalo.com. Nosotras pedimos el presupuesto para pubicitar Alesway y nuestras actividades. La respuesta fue: “Eso no va a ser posible, porque nuestra política de empresa no lo permite”. Yo les dije: “¿No permite que vendamos actividades a… Te refieres al perfil de clientes que buscamos?”. La respuesta fue “sí”. Este tema lo tenemos parado ahora, pero lo retomaremos. Porque nos gustaría hablar con quien sea necesario para que nos explique cuál es exactamente su política de empresa.



-¿Existe un estilo Alesway?

-En cierta manera sí puede haber un estilo. Cualquier grupo con peculiaridades identitarias, lo quiera reconocer o no, busca gente igual. Te apetece coincidir con gente que comparte cosas como tú.

-¿Cómo funcionamos como compradoras de ocio?

-Me cuesta entender que en este país haya un montón de mujeres con proyectos chulísimos pero económicamente complicados de mantener que han cerrado. No lo entiendo. Las lesbianas también consumimos y gastamos dinero. Que tenemos menos capacidad adquisitiva, vale. Bien, pero yo los bares los veo llenos y muchas lesbianas van con Calvin Klein y usan perfumes caros. Todavía hay un sector dentro de las lesbianas para las que la palabra consumo o consumista está prohibida.

-Lo de las lesbianas tiene que ser más barato. Eso es solidaridad mal entendida, ¿no?

-Yo tengo esa percepción. Porque si esa mujer nunca gastara, porque no puede, lo entendería. Pero esa misma mujer que en tu tienda bollo te dice que es caro, luego en otra que es mainstream no lo encuentra caro. Necesitamos tener orgullo. Los tíos sienten el orgullo de su etiqueta: gays. Las lesbianas necesitamos aún esa etiqueta que nos enorgullezca. Porque si sientes vergüenza por ser lesbiana, porque los referentes que tenemos son negativos, no comprarás en locales lesbianos.

-Pero primero hay que poner esa tienda de ropa interior lesbiana, o ese café de tarde…

-Sí. Y ello a pesar de que siempre te encontrarás con gente que te dirá que por qué necesitáis locales específicos para vosotras. Para mí es algo tan sencillo como identificarse con una marca o ser de CK o de D&G. Y si yo sé que detrás de esa marca hay una persona que apoya a mi comunidad es otra razón más para comprar allí o para adquirir su producto. Tenemos que aceptar que somos consumidoras. Y eso nos cuesta porque no tenemos el hábito.

-¿Qué proyectos tenéis?

-Queremos contribuir a la visibilidad, Crecer como equipo, ofrecer actividades a mujeres de otros países y seguir comprometidas con la comunidad. Hacer un trabajo de esto.

-Decidme un lugar para reflexionar...

-Hoces del Duratón, donde hicimos senderismo a caballo.



-Para enamorarse…

-Una puesta de sol en Formentera.

-Para divertirse…

-En Sot de Chera. Allí se hace piragüismo, tiro con arco...

-¿Alguna sugerencia?

-Que entren en la web, que este verano viene lleno de propuestas para todos los bolsillos.



web: www.alesway.com


Otras mujeres del bestiario:

Maria Giralt de Bollo & Butter

Ana Satchi, InOut Radio

Judith Ramos, Lolitas y Nextown











2.6.10

También Kylie

Calentito, calentito... Kylie Minogue, que lanza disco 'Aphrodite', el 29 de junio (en formato digital, el 15), ya ha presentado su primer vídeo: 'All the lovers'. Es decir, todos los amantes. O mejor dicho, tod@s l@s amantes. Un buen himno veraniego.

31.5.10

Lesvídeo: Rihanna y Laetitia Casta

Sin tiempo a respirar, la LLP os deja un refrescante vídeo en el que Laetitia Casta se come a besos a Rihanna. Se trata del tema de esta última: 'Te amo'. El rollo 'lesvídeo' está de moda este verano. Y si no recordad a Lady Gaga con Beyoncé.


Vezi mai multe video din Muzica

El caso de Malawi

En medio de las noticias de la crisis, de la llegada del calor, del mundial y de las primeras quemaduras entre un ejército de guiris encarnados y curiosos, con ojos de besugo despistado, llega la agradable noticia de que el presidente de Malawi, ejerciendo de populista, es decir, creyéndose dios, ha decidido conmutar la pena de 14 años de prisión a la pareja de homosexuales que su Gobierno y sus leyes encarcelaron hace unas semanas.

Bingu wa Mutharika, presidente de Malawi (donde por cierto Madonna ha adoptado a dos niños), ha justificado su decisión, anunciada tras entrevistarse con Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, por razones humanitarias. Aunque ha insistido, como buen y condescendiente homófobo, en que la conducta de la pareja es “equivocada, totalmente equivocada”. Mutharika ha añadido que “una vez que han sido sentenciado
s, yo, como Presidente de este país, tengo el poder para pronunciarme sobre la materia, y he decidido que sean perdonados y liberados”.


El presidente de Malawi, que deja que
Madonna adopte niños en su país y castiga
la homosexualidad.


La LLP le pide que, ya que está en plan benévolo, cambie las leyes en lugar de cambiar de opinión. Ya que es tan y tan presidente.

26.5.10

Mi bestiario de lesbianas emprendedoras. Judith Ramos, de Nextown y Lolitas

Judith Ramos:
"
Tenemos que ser la excepción, no un garito cualquiera"

¿Qué sería de las lesbianas sin la noche? Y, ¿qué sería de las lesbianas si los tiempos no hubiesen cambiado? Durante décadas los locales de puerta cerrada, timbre y mirilla han marcado los horarios de la noche lésbica. Y, es cierto, nos han enseñado a reconocernos, a conversar, a ligar, a bailar y a explicar a la chica de la barra alguna historia generalmente (los referentes eran escasos y tristes entonces) teñida de lamentación o humor canalla. Gracias por ello.

Afortunadamente ha llegado el siglo de las luces para las lesbianas, el siglo XXI. Luces que van sustituyendo los rincones oscuros, luces que brillan desde la mesa de la DJ, desde barras elegantes llenas de refrescos de diseño, combinados en vaso ancho, palomitas, gominolas de colores, copas de vodzka Absolute… Luces que nos hacen, al fin, visibles, inteligentes y divertidas. Luces que iluminan nuevos referentes, refrescantes, sofisticados e importados directamente de LA, del Café Planet, por ejemplo, donde la palabra L está orgullosamente de moda.

Y entre las que se encargan de conectar estas luces noche tras noche, o una noche a la semana o una, qué remedio, cada mes o mes y medio, encontramos a Judith Ramos, del grupo Nextown, formado por, claro, ella misma, Rosana y Lady Chus, también artífices de Lolitas, local que lamentablemente y como anunció la LLP en este blog ha dejado de existir. De momento.

Es que cada fin de semana era un problema distinto, que si el agua, que si el aislamiento acústico... Pero bueno, es lo que ocurre cuando el local no es tuyo. Te obliga a acoplarte a 'su local'. Y como no es tuyo, pues los problemas que van surgiendo los tienen que arreglar ellos y, al final, no lo han hecho. El bar no cumplía unas condiciones mínimas y seguir haciendo Lolitas allí habría sido una locura. Lolitas tiene un nombre, como Nextown. Nosotras siempre hemos ofrecido calidad en las fiestas y si no podemos darla, pues nada.

¿Cómo estás?

Estoy triste porque cuando es culpa tuya lo asumes y ya está. Pero cuando no depende de ti, te sabe mal porque no puedes hacer nada. Igual es mejor bajar la persiana a tiempo y buscar otro local que esé mejor. De hecho necesitamos más espacio. Más empeño y cariño que el que le hemos puesto a Lolitas, imposible. Hasta los vecinos alucinaban.

¿Buscaréis otro local?

Evidentemente. Si es que cada sábado reventábamos. Lolitas se va a otro local un poquito más grande. Porque me sabe muy mal dejar a la gente fuera. Buscamos algo con más calidad y con unas condiciones mínimas. Hay que ofrecer calidad, siempre lo hemos hecho.

¿Cuál es la filosofía de Lolitas?

–Está claro que en la variedad está el gusto. Lolitas era probar algo diferente para tener otra opción distinta al house de Nextown, como lo es la música de los 80 y los 90. Esta es la idea que me gustaba porque me apasiona la música de los 80 de hecho es la que llevo en el coche. Lolitas quería y quiere que las chicas disfruten, canten, bailen. Hacerles disfrutar y lo más importante, dejar de ser guetos pequeños e, insisto, ofrecer una calidad y un local para nosotras y pasarlo pipa. Buena música, buen ambiente. Es muy simple. No tenemos que ser otro garito cualquiera. Tenemos que ser la excepción.

Hablemos ahora de Nextown...

–¡Es una pasada! Tiene seis años. Y es la primera fiesta de chicas mensual. Y surgió porque estábamos cansadas de los guetos, los garitos pequeños, sin luz, en los que tenías que llamar a un timbre y si no te conocían no te dejaban entrar. Nextown es una fiesta para chicas, en locales grandes, con capacidad para 1.000 personas y a la que entras libremente, sin tener que llamar a un timbre. Además hacemos sorteos, regalamos camisetas, hacemos ofertas... No ha habido local en Catalunya que haya hecho esto. Si hasta nos han copiado la idea. Hemos sido las únicas en ofrecer tanto. Y eso cuesta. Hay que pagar una organización, hay que pagar un equipo de gente que hace que todo esto sea posible.

¿Vais de local en local?

–Vamos cambiando de locales. Primero pequeñitos, pero como tuvo muy buena acogida desde el principio, vamos a discotecas y locales de gran aforo. Intentamos que haya variedad. Esta fue la idea. Ir cambiando y ofrecer cosas diferentes. Hemos estado en el Liquid, en la Sala Suite... Algunos con piscina, otros con terrazas espectaculares, rollo chillout. Buscamos cosas diferentes y si nos gusta repetimos.

¿Tú venías del mundo la noche?

–Vengo del mundo de la seguridad y el mundo de la seguridad y el de la noche están conectados. Yo empecé de portera en Nextown. Fui la primera portera y no ha habido otra y eso me ha permitido ser un poco la relaciones públicas porque yo era la primera cara de Nextown que las chicas veían. Por otro lado ya he creado mi grupo de seguridad, formado sólo por chicas. Y las mando a fiestas de lesbianas porque es mejor. Por ejemplo está bien que si hay algún problema en el baño , entren dos mujeres de seguridad y no un hombre. Un chico las intimida y eso hace que sea más difícil arreglar la situación.

Dime cuál es la banda sonora de tu vida

–Música de los 80, bailable y super cantable. Todo lo que sea bailar y pasarlo bien… el house se baila y una pista con house está asegurada. Pero escuchar música de los 80 que la puedas cantar y que te puedas reír viendo a tu amiga imitando a alguien, no tiene precio. Es un sábado diferente. El house es otra cosa y tenemos la suerte de que en Barcelona tenemos chicas DJ que pinchan superbien. Fantásticas.. Y te pegas unos bailes de impresión. Pero el cachondeo, reírte y disfrutar con tus amigas… Eso es divertido y desahoga. Y no pasa nada. Creamos Lolitas para tener las dos opciones.

¿Sólo para lesbianas?

–No. No tenemos para nada metido en la cabeza que es exclusivo. Porque todo el mundo tiene un amiguito gay, un hermano, un primo… La idea no es prohibir la entrada a nadie. Siempre va a ir enfocado a las chicas, sí, pero los chicos tienen las puertas abiertas. Hay otras que no deja entrar a hombres y es totalmente respetable. Pero, en nuestro caso si en el local hay 800 chicas va a haber 10 chicos. Si llegan.

¿Por qué hay pocos bares de lesbianas?

–Porque, y perdona por lo que voy a decir, hay que tener un par de huevos para ofrecer calidad. Si hubiese cincuenta locales no habría ningún problema, habría de todo, buenos, mediocres y malos. El problema es que hay cuatro: tres son guetos y dos son diferentes y de los dos, las chicas suelen ir al más barato. Y esta mentalidad no va a cambiar de forma inmediata. Costará.

Pero las lesbianas tenemos dinero, podemos gastar, ¿no?

–Sí. Pero eso te lo enseña la edad. De ahí la idea de Lolitas y poner la música de los 80. Porque va enfocada a otra gente un poquito más mayor, con otro estilo de vida y a las que no les importa pagar una entrada, que es el cubata.

Falta el hábito, pero es que tampoco tenemos mucha oferta…

–No hay nada. Y los cuatro que montan son un poco flojos. En general nos acostumbramos a lo sencillo y si se monta algo más sofisticado se genera cierta desconfianza al principio. Por ejemplo, en Lolitas se cobra entrada, y eso frena. Pero no pasa nada, porque el precio de la entrada es la copa. Además, es más ágil darle el tiquet a la camarera por comodidad, rapidez, mejor servicio, por evitar tener que esperar el cambio.

¿Alguna anécdota estando en la puerta... ?

En la puerta hay que tener una psicología alucinante. Llevo muchos años. He trabajado en sitios heteros y de lesbianas. Trabajo en una empresa de seguridad. He de poner un punto a favor de las chicas: con ellas jamás he tenido ni un solo problema,. Excepto las cuatro bronquitas de 'ésta ha mirado a mi novia y tú la has mirado mucho'. Lo bueno es que como llevo mucho tiempo y como me las conozco a todas, pues las riño y ya está. Jamás una bronca gorda.

¿Y en las heteros?

–En las de heteros... pasapalabra (risas). En cualquier club hetero he tenido más problemas con dos hicas que se pelean que con las lesbianas.

Pues ya está.

–Vaya examen… -me dice Judith.

Estás aprobada.


Web imprescindible: http://www.nextownladys.com