1.10.08

Lindsay Lohan y su agente


Según la agente de Lindsay Lohan, Leslie Sloane-Zelnik, la actriz y la DJ Samantha Ronson (la pareja, en las fotos) “son sólo amigas”. Eso es lo que ha declarado, en plan comunicado oficial de la realeza, en la web TVGuide.

Qué raro que insistamos en ver algo más cuando se trata de una amistad puramente platónica, como dicen en AfterEllen.com.

A ver, que están siempre juntas y llevan sendos anillos parecidos, y que comarten un blog en el que escriben contra la homofobia, que sus amigos las llamen pareja y que se besen con la boca más que abierta ente las cámaras… todo esto no tiene porque llevarnos a pensar que viven un romance.

Eso es lo que nos dice la agente Leslie.

Pero, a mí me ha dicho Wonder woman, que ha volado hasta Hollywood, que existen ciertos prejuicios que pueden dar al traste (así mismo me lo ha dicho) con la carrera de cualquiera si no se ciñe al guión heterosexual de la moral norteamericana. Está a punto de estrenarse la nueva película de Lohan, 'Labor pains', y no parece que a los promotores les guste que la protagonista sea una lesbiana, capaz de veranear en Prado Rebelde, pongamos por caso, o de defender matrimonios homosexuales como una loca y al ritmo de lo que Samantha pincha en su tocadiscos.

Eso es todo de momento.

25.9.08

Ellen se normaliza

Ellen DeGeneres es la imagen de una firma de cosméticos. Hay que reconocer que la “normalización” supone la pérdida de algo a cambio de ganar alguna cosa. Pero, ¿qué es ese algo que se deja en el camino? La diferencia. Porque continuamos pensando en la diferencia como si fuera un handicap (algunos la ven como una enfermedad, una posesión diabólica, una perversión…). Yo no quiero ser como una heterosexual. Porque tampoco soy como una lesbiana. Porque soy diferente a todo eso y a ti y a ti y a ti y hasta a ti, que lees esto con cierto interés. Se trata de buscar –más que buscar de mantener y vivir- una identidad propia. Se sea lo que se sea, ahí está el quid: todas y todos somos diferentes. En algunas ocasiones, todas y todos nos “normalizamos” (pagar impuestos, tener derechos y oportunidades, casarnos, sacarnos el carnet de conducir, amar, comer, reír…). Y si, un día, nos proponen ser imagen de la marca de cosméticos Covergirl o posar desnudas en Interviú debemos tener la posibilidad de decir que sí. O que no. Y que no pase nada. Que no nos señalen por actuar de manera diferente a ti o a ti o a ti. O a ti, que acabas de entrar y lees de manera diferente: empezando por el final.