5.3.09

Djuna, simplemente

Ayer, 4 de marzo, se presentó en el Pati Llimona un clásico de la literatura lesbiana: El almanaque de las mujeres. Editada por Egalés y traducida por Isabel Franc esta nueva edición es el relevo de la que en 1985 publicó Lumen. Además incluye, como plus indispensable, la última entrevista que concedió la Barnes en Patchin Place poco antes de morir. Con motivo de este estreno literario, que no tuvo alfombra roja pero sí mucha pluma de lujo, la LLP recupera un viejo artículo sobre Djuna y su relación con París, que Mara robó del estudio de Thais hace algún tiempo. Muy recomendable para las que quieran viajar a la capital francesa y rastrear las sombras y las palabras que dejaron abandonadas por sus adoquines las mujeres de la Rive Gauche.

El almanaque de las mujeres

Djuna Barnes, desamor en París

La autora de El bosque de la noche nos ofrece, como Natalie Barney y Gertrude Stein, una excusa para recorrer algunos rincones de París y sumergirnos en la histoiria de las lesbianas que pasearon su pluma -en todas sus acepciones, versiones y significados- por sus barrios.

Hotel d’Angleterre, 44 Rue Jacob
¿Por qué si una va a París tiene que visitar el hotel d'Anglaterre?
Porque en este hotel, antes llamado Hotel Jacob, la escritora Djuna Barnes (1892-1982) pasó su primera noche en París. Y porque en él conoció en 1921 a su gran amor, Thelma Woods, y porque a él regresó, años después, para llorar y beber cuando Thelma, que fue su pareja durante ocho años, la dejó. Y porque, además, está situado en la misma calle que el Templo de la Amistad, es decir, el salón de la inefable y seductora Natalie Barney, la Amazona, de la que ya hablamos en el anterior número de Sales. Por cierto, que Natalie alardeaba de haber sido amante de la Barnes, a pesar de que ésta última siempre lo negó. No obstante, en su testamento, la Amazona le dejó a Djuna, que le sobrevivió diez años, una renta anual.
Pero regresemos al hotel d'Anglaterre, donde cada mañana, Djuna se despertaba y, sin salir de la cama, cogía su bloc de notas y se ponía a escribir. Después, tal vez, bajaba al café de Flore para continuar su tarea o, quizás, para observar a los transeúntes y reunirse con algunas de sus amigas. Entre sus obras, destaca un documento underground que inmortalizó a numerosa lesbianas de la Rive Gauche: el famoso Ladies Almanack. En este libreto, aparece Natalie convertida en Evangeline Musset, una insaciable conquistadora que muere a los 99 años causando estupor entre sus seguidoras. Tras enterarse de su fallecimiento, cuarenta mujeres se afeitan la cabeza y tras un rito funerario que dura varios días, queman su cuerpo, excepto la lengua, que trasladan en una urna al Templo del Amor, es decir el Templo de la Amistad de Natalie, en la Rue Jacob. Figuran también en esta obra Dolly Wilde, como Doll Furious (Muñeca salvaje), Janet Flanner y su amante Solita Solano, como Nip y Tuck; Romaine Brooks, como Cynic Sal, y Radclyffe Hall y su compañera Una Trowbridge, como Lady Buck and Balck (Salto y Brinco) y lady Tilly Tweed and Blood (Lady Tweed y sangre).

Hotel Recamier, 5 Place de Saint Sulpice
Y, ¿por qué detenernos en el hotel Recamier? Pues porque en él está situada parte de la acción de su novela más conocida y una de las obras más importantes de la literatura norteamericana, El bosque de la noche, y porque, como la propia autora le explicó a su amiga Emily Coleman, el 3 de marzo de 1939: “Quiero vivir en el hotel Recamier, donde vivía Robin en la novela, aunque en la vida real Thelma nunca puso un pie allí. Ahora paseo por la plaza de Saint Sulpice porque es uno de los escenarios del libro, como si mi vida hubiera estado realmente allí. Amo lo que inventé tanto como lo que me dio el destino y eso supone un gran peligro para el escritor; tal vez amo más mi invención porque así podré dejar a un lado a Thelma, porque ella ya no es Robin”.
El objetivo fundamental de Djuna en El bosque de la noche fue, sin duda, aceptar la pérdida de Thelma, que la dejó por otra mujer, Henriette McCrea Metcalf. El título de esta obra en inglés, Nightwood, contiene el apellido de Thelma (Wood) y su protagonista, Robin, es un personaje basado en la joven, una mujer, alta, guapa, de gran atractivo sexual y que bebía mucho. Nora Flood, su pareja en la ficción, es la propia Djuna. Cuando se conocieron en la vida real, Barnes tenía 29 años; Thelma, 19, vivía con Berenice Abbott y quería ser escultora. Cuando se separaron, en 1929, tras una relación
llena de altibajos y conflictos, el dolor de Djuna Barnes dio como fruto su obra maestra, un recorrido por la parte oscura del alma humana, por la cara salvaje del amor.



WEBS DE DJUNA
www.queertheory.com/histories/bisexuals/bisexuals_djuna (inglés)
www.studiocleo.com/librarie/barnes/djunabarnes.html (inglés)


4.3.09

Wonder Woman, de la LLP, no cabe en sí de gozo. Mientras estamos a la espera de que llegue la película de Wonder Woman en carne y hueso, Warner Bross nos propone entretenernos con una Wonder Woman animada, que salió en dvd el pasado 3 de marzo. Os dejo enlace para ver un trailer: http://warnervideo.com/wonderwomanmovie/

28.2.09

Psiquiatra homo-ateófobo


The literature of lesbianism NOTA. Mara se ha negado a poner el link correspondiente a la noticia que comenta (aunque menciona el diario en que sale, porque se acoge a la objeción mediática de conciencia.

Hay mañanas sabatinas en las que el roce de las sábanas es tan insistente que una no se despertaría. Mejor dicho no saldría de la cama y se quedaría dulcemente sumergida entre sus arrugas tiernas.

Eso es lo que ha pensado Zira duando ha ido al kiosko y se ha enfrentado a una contraportada de lo más soez: "En muchos gays hay desajuste psicológico". Ha tenido que leerlo tres veces y hata cuatro para entender el enunciado de la frase. Después ha barrido con su vista el papel impreso hasta lograr comprender mínimamente que sí, eso era lo que ponía y, peor todavía, lo que quería decir el individuo con camisa sospechosamente rosa que ilustraba el texto.

El señor, psiquiatra para más señas, que dice esto, lo dice, y no es casual, en El Mundo. Dice otras cosas:

-que las mujeres se deprimen tres veces más que los hombres, entre otras cosas porque "puede tener un bajón depresivo en ciertos momentos de la vida genital femenina",

-que "el ateísmo es una desgracia" (glups, yo soy apóstata, entonces, ¿soy más desgraciada por ser apóstata o por ser lesbiana?),

-que "el golpe más serio en la vida de la mujer es el fracaso afectivo, y para el hombre el profesional" (los hombres no lloran, pobres, vaya carga!),

-que "si dos homosexuales adoptan a un niño hay muchas posibilidades de que este niño crezca homosexual" (si esta teoría fuera cierta no habría homosexuales. Mis amigas lesbianas y mis amigos gays se criaron como heterosexuales en familias heterosexuales),

-que "hay autores que dice que el 90% de la homosexualidad es adquirida, no congénita. Se adquiere por contagio piscológico, por modas, por probar, porque está bien visto (¡¡¡¿bien visto?!!!! ¿desde cuándo?)".

No tiene desperdicio. Hasta bromea, el individuo (no voy a mencionar su nombre), cuando el avispado periodista le pregunta si la heterosexualidad se cura. Yo os lo digo, lo que no se cura es la imbecilidad, el integrismo y la intolerancia.

Por eso Zira, secundada por Virginia y por Catwoman, ha preparado una performance virtual para denunciar la homofobia, ateofobia y misoginia de este tipo (que siendo psiquiatra ejerce un abuso y un trabajo seguro de manipulación con sus pobres pacientes. Él mismo dice que no acude a su consulta -en otro alarde de humor ingenioso- No me extraña. Yo tampoco iría a su consulta,que a buen seguro huele a otras épocas en las que la psiquiatría trataba de enderezarnos a todos hasta lograr ponernos cara al sol).