Wonder Woman, como bien comenta Grizzlie Adams, ha viajado esta semana a Polonia, uno de los primeros países productores de noticias homofóbicas increíbles. Lo último de ese país es que la Defensora del Menor, Ewa Sowinska, quiere que se analice a conciencia si el pequeño Teletubbie Twinky Winky, de la famosa serie infantil de la BBC, es un personaje que "fomenta la homosexualidad".
Como es lila, lleva bolso y luce un triángulo en la cabeza, le parece muy peligroso y más, siendo de peluche. Claro, claro, un radical, sin duda. Seguro que el contoneo de sus blandas caderas y su discurso puede predisponer a los niños de hasta 3 años a ser gays incluso si sus padres son normales, y no como la depravada de Mary Cheney...

Mary Cheney, hija del vicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney, ha tenido un hijo. ¿Y?, se preguntarán muchas. No, nada, sólo que esta señora ha tenido el bebé junto a su compañera de quince años Heather Poe. En fin que el bebé es hijo de madre lesbianas. ¿Y?, seguirán pensando muchas. Nada, sólo que resulta un poco extraño que la foto oficial del bebé sea de el pequeñín con sus abuelos y no con sus madres. ¿Es Samuel David Cheney hijo de sus abuelos? Eso sería peor, digo yo, que ser hijo de lesbianas, ¿no?
Wecandoit ha investigado un poco el tema y ha descubierto que el señor abuelo, es decir el padre de Mary Cheney, es miembro de una Administración que quiere introducir una enmienda a la Constitución que limite el matrimonio a la unión de un hombre y una mujer, ya sabéis, la versión yanki de lo de las peras y las manzanas de nuestra innombrable concejala madrileña.
Además, Wecandoit también ha descubierto que Mary fue una de las principales bazas de la campaña política de su padre para llegar con George Bush a la Casa Blanca. Esta lesbiana (la llamo así porque la hipocresía es lo que más me fastidia a estas alturas) fue la directora de operaciones de la vicepresidencia para la campaña de la reelección en 2004 y, por si este currículum republicano no fuera suficiente, ya ha escrito su autobiografía y en ella aprovecha para decir que apoya al presidente Bush por ser el único que puede proteger a América (dice América, no Estados Unidos) de atentados terroristas.
Maravillosa la inteligencia de esta lesbiana, que se niega a utilizar a su hijo como arma para el activismo lésbico (muy respetable), pero que, paradójicamente, deja que su padre, que ah, fíjate qué casualidad, es vicepresidente de Estados Unidos, lo utilice para salir en los papeles en plan abuelo feliz. Puestos a utilizar, si yo fuera el pequeño Samuel, preferiría que me utilizara una madre lesbiana que un abuelo intolerante.



La LLP se ha quedado con los ojos en blanco y los puños apretados al leer dos noticias en el diario de hoy: Amnistía Internacional denuncia que una de cada tres mujeres ha sido golpeada, ha sufrido abusos o ha sido forzada a tener sexo. Y el agresor suele ser un familiar o un conocido. Sin duda este dato debería dar que pensar a los defensores de la familia tradicional en todas las religiones del mundo. Como dice mi querida Nadine Gordimer, las religiones son la mayor causa de violencia en el mundo.
Sin apartar la vista de la página del diario, en la columna de la derecha, la LLP ha descubierto otra noticia que llega, no desde Polonia, sino desde Pakistán: un transexual (para las autoridades sigue siendo mujer porque sus genitales son aún femeninos) y su esposa han sido detenidos en Lahore por contraer matrimonio y pueden ser condenados de 2 años de prisión a cadena perpetua. El denunciante: el padre de la novia. Otra vez, gritemos todas, ¡viva la familia tradicional!
El colmo de la hora que dedica la LLP a leer el diario ha sido cuando han leído, también en la sección de sociedad, que Estados Unidos, maravilloso Estados Unidos, como siempre, ha aprobado un anticonceptivo que elimina la menstruación. Así que, mientras en Pakistán y en más de ochenta países del mundo las mujeres lesbianas son torturadas, violadas y condenadasas, EE.UU. inventa una píldora para... "liberar a la mujer".
-¿De qué?- se pregunta Sexy Sara.
-De la regla- responde Virginia.
-¿Y para qué?- pregunta Wonder Woman.
-No sé. Mientras en el mundo haya un tercio de la población femenina castigada por ser mujer... ¿No deberían inventar una píldora para dejar de ser mujer?
-No- dice Wecandoit golpeando la mesa- Deberían inventar una píldora para que los hombres dejaran de ser hombres.

De repente, Zira, exclama: -¡Escuchad! Un grupo de científicos descubre que las hembras de tiburón martillo no necesitan al macho para reproducirse. Los investigadores ya han encontrado esta capacidad en ciertas especies de aves, reptiles y anfibios... Todas se miran, sonríen y, cerrando el diario, se ponen en marcha para salvar al mundo, con la sensación de que hay algo en la realidad que vale la pena ser leído.