17.11.06

Iba a hablar del suicidio...


Iba a hablar del suicidio...
Porque, en La Vanguardia, ha salido esta semana, siguiendo un goteo apenas visible de noticias acerca de este tema punzante y escalofriante, que "el suicidio es la causa principal de muerte entre los barceloneses de 15 a 44 años". Se dice también en el artícula, publicado en
una sección del diario que se llama paradójicamente "Vivir" , que cada semana se suicida una persona. Y que, "en 2004, último año del que se disponen datos completos, 54 personas, entre hombres y mujeres, que no habían cumplido los 45, decidieron poner fin a su vida. Por primera vez desde hace 20 años, el suicidio es la primera causa de mortalidad en este segmento de la población, por encima, incluso, de los accidentes de tráfico y el sida, las dos plagas más mortíferas hasta ahora".

Infografía La Vanguardia Principales causas de mortalidad

Iba, como digo a hablar de este tema (arriba tenéis un cuadro con las principales causas de mortalidad), pero como es viernes, Mara está autista y yo me siento agotada porque ayer, en la clase de gimnasia postural me retorcí la columna vertebral hasta quedar invertebrada, he decidido optar por explicaros lo que me ocurre.
Desde que no tengo columna vertebral y me veo obligada a reptar con la cabeza colgando, por el suelo y por la mesa para alcanzar el teclado del ordenador, veo en cuarteto colorido tipo An
dy Warhol.
Os dejo una muestra de mi visión (al hablar visión siempre me viene a la memoria "Visions of Cody", el libro que Kerouac escribió sobre su amigo Dean Moriarty).



8.11.06

Pregunta

Soy Thais de nuevo. He dejado a Mara y a su tranquilidad de conciencia tecleando en un ordenador falso. Así, cree que está en el blog aunque la verdad es que se halla en una realidad paralela.
Bueno, a lo qu
e iba porque, a diferencia de ella, que es un personaje de ficción y, por tanto dispone de un montón de Tiempo porque cada vez que lo desee puede atrasar
los relojes de su vid
a
(ay, que me quedo sin aire)...
¿Qué decía? Ah, sí, que tengo u
na pregunta simple y concreta que realizar a quien lea esto: ¿por qué hay tantos hombres que escupen en todas partes,
a
cualquier hora, en cualquier situación y sobre cualquier superficie?

Nada más. Me parece que detrás de ese acto tan
obsoleto, se esconde el instinto neurótico de creer que están por encima de alguna cosa o, simplemente es que son unos guarros o que quieren marcar su territorio como si fueran desgraciados peluches de porcelana a punto de quebrarse...
Eso es todo

17.10.06


Eh! ¿Hay alguien?
Porque llevo días sola en este rincón virtual sin que nadie, ni persona ni sombra, me nombre ni en vano ni en serio. Ups, ni siquiera un empobrecido comentario o un saludo. Bueno, vale. Ya está, ya ha pasado el tiempo, los 3 minutos, el mismo tiempo que añaden al tiempo reglamentario de un partido de fútbol (¿por qué siempre es 3 minutos y no 3.000 y así se acaba la tontería?), digo, los 3 minutos de la autocompasión. Ahora, a lo que iba: recordaros que ya ha salido la revista "Sales" de estos meses otoñales.







Ah, je, je, je...
No soy Mara. Esta vez soy Thais.




29.9.06

Un juego raro

Vale. Estos muñecos, zarandeados al sol en un precioso césped artificial, no son de la colección de amiguitos de Thais.
Mi creadora los encontró en la ciudad de Kingston, a orillas del lago Ontario, mientras escuchaba en su mp3 "Music from heaven", un musical que transcurre en Canadá, entre los cazadores de ballenas, los pioneros, los fabricantes de cerveza quebequesa y las guerras franco británicas.

Los muñecos en cuestión formaban parte de un juego extraño de niños. Bueno, en realidad, yo no estaba allí, pero he leído el diario de Thais (sé que se va a enfadar si ve esta confesión; cruzad los dedos para que eso no ocurra, porque, en caso contrario, es probable que perdáis mi voz y mis historias).
Vale, la cosa es que los niños debían lanzar una pelota de madera contra los muñecos. Si lograban hacerlos caer y no sólo torcerlos (como el de la foto), tenían derecho a usar una pistola en la siguiente tirada. Si, tras el disparo, la bala daba en la cabeza, ésta estallaba en una lluvia de sangre. Pero... si erraban el primer tiro, el de la pelota, y ésta ni siquiera rozaba al muñeco... los niños desaparecían por unos instantes para regresar convertidos en muñecos preciosos encima de un césped artificial y a la espera de ser golpeados por una pelota de madera.
Terrible, ¿no? Claro que deberíamos saber si la historia es cierta o si pertenece al imaginario de Thais, que en sus diarios, como todas, suele escribir teatro, puro teatro...

13.9.06

Indefinición

Lejos de la Torres, lejos de noticias de funerales urbanitas y rosas negras lanzadas al aire, Thais ha encontrado esta fotografía de sus vacaciones en Canadá. Todavía no sabe si se trata de la cola de una ballena o la de una sirena.
Os pide, por favor que opinéis. Porque hasta que no logre identificar esta magnífica "uve" marina, no creo que pueda dormir tranquila. La indefinición no debería ser tan obsesiva, ¿no?
Sin embargo, ¿qué puede esperarse de un mundo en el que lo primero que se quiere saber de un bebé es si es niño o niña? ¿Y si es otra cosa?